Los barcos utilizan desde hace milenios un mecanismo transformador de la energía del viento: las velas. Su función es recibir el viento y generar la fuerza de propulsión a una embarcación.

Las embarcaciones actuales tienen una vela mayor que va desde el palo ( mástil) a la parte posterior (popa) y su dominio es esencial en la navegación.

Vela Génova

Las velas constituyen un mecanismo transformador de energía que permite que la fuerza del viento se convierta en fuerza de propulsión y haga avanzar la embarcación.

Las velas de proa (delante del barco) pueden ser:

Vela Génova o foque (igual que el génova pero más pequeño) para rumbos cerrados al viento. Permiten ceñir (ganar barlovento, navegar hacia el viento con un ángulo aproximado de 45º)

Spinnaker (vela simétrica) o genaker (vela asimétrica) para vientos portantes (viento a favor o de popa.

El génova se utiliza principalmente en cruceros y regatas.

En las clases para aprender a navegar utilizamos un monotipo J/80, embarcación ligera ideal para conocer los conceptos básicos y disfrutar en el mar. El J80 aprovecha el viento con un génova confeccionado en Kevlar, un tejido ligero y ultra resistente con el que se fabrican los chalecos antibalas.

Este tipo de vela no precisa arriado (subir y bajar) durante la navegación, sino que se enrolla rápidamente sobre el stay (en proa) con un mecanismo de cuerdas.
El trimaje del génova (la forma de la vela) optimizan el rendimiento y aseguran el el máximo aprovechamiento de la velocidad y dirección del viento. Los ajustes de la vela se realizan con la tensión en la driza, la escota y la posición del escotero (carro de escota) con el objetivo de mantener la eficiencia según la intensidad del viento y el oleaje.

Cuando se incrementa la intensidad del viento aplanamos la vela con una mayor tensión de driza y retrasaremos escotero para dar mayor salida de viento (twist). Con condiciones más suaves, dotaremos de mayor curvatura a la vela para aumentar potencia; menor cesión eriza, escobero más avanzado.

vela genova

Nota histórica

Las velas con forma triangular las incorporó en 1577 Sir Francis Drake, un corsario y almirante de la marina inglesa. Con este avance tecnológico los barcos ingleses navegaron con ventaja sobre la flota española hasta su adaptación a todas las embarcaciones.

¿Quieres aprender a navegar? En Windclub estamos formando futuros navegantes, ¡apúntate!